Iconografía religiosa, imaginería peligrosa.






Soy consciente de lo mucho que cuesta desprenderse de nuestros iconos religiosos y más cuando son fechas de pasión. Son tradiciones heredadas que trascienden lo institucional y lo cultural. Depositamos en estos iconos toda nuestra fe, toda nuestra esperanza y toda nuestra voluntad. Volcamos intencionalmente en esas imágenes, una gran cantidad de poder, menospreciando nuestra propia capacidad, que sin duda, es la que es capaz de obrar auténticos milagros. Estos símbolos terminan representando todo lo que somos capaces, catalizan todas nuestras capacidades, nuestras energías y obran aquello, que en realidad es obra nuestra.

Estos iconos tocan lo mas sagrado para nosotros, algo que vive en lo mas profundo de nuestra memoria, se estandarizan y mercantilizan imágenes, para que no tengamos que recurrir a nuestro interior en su búsqueda, nos dan todo el trabajo masticadito y con ello perdemos nuestra capacidad de desarrollo espiritual. Nos venden la imagen de dios como la de un padre, ese padre benévolo, comprensivo y cariñoso que es capaz de perdonar incluso in extremis, cualquier “error” que hayamos cometido. También nos venden la imagen de la madre, quien no adora a esa madre, esa madre ardorosa y amantísima, que nos quiere tal cual somos y vela por nosotros, y como no, nos venden la imagen del hijo, ese hijo que es para nosotros un hermano mayor, que nos aconseja, nos muestra el buen camino y nos apoya.



Papiroflexia democrática.






Son muchas y variadas las posibilidades de ejercer la democracia. Como supuestos ciudadanos tendremos la opción “libre” de ejercer nuestro libre albedrío eligiendo a nuestro próximo jefe, mediante el inocente método del voto. Los principios democráticos que se gestaron de forma utópica en las mentes de los filósofos griegos, se han ido culminando unos cuantos miles de años después, hasta quedar medianamente asentados en la mayoría de los estados mundiales. Dejar claro, que aquel germen democrático que se gesto en la antigua Grecia, y la democracia que tenemos hoy en la mayoría de los estados, se parece lo que un huevo a una castaña.

Seria idóneo que la elección a través del ejercicio del voto fuera libre y meditada, que el posterior elegido fuera coherente y defendiera al menos, a aquellos que lo eligieron, que no existieran intereses corporativos, que los gestores de la democracia fueran neutros y que el dinero no fuera un condicionante a la hora de ejercer el poder democrático que fue depositado por el pueblo. Al margen de la pantomima electoral que se organiza, de los programas electorales que se usan como meras herramientas de marketing, que las ideas hayan quedado aparcadas, para crear unos partidos políticos que fabrican una imagen descaradamente hooligan, para que sus electores y afiliados se partan la cara por sus colores, mas que por la defensa de sus ideales, como digo, al margen de toda esta comedia barata, se obvia el hecho de que es el poder del individuo, el que es secuestrado a través de ese sistema de elección a través del voto. Con esto se provoca que las consecuencias de las tropelías deshumanizadas que comenten con nuestro poder, recaigan directamente sobre nosotros, o lo que es lo mismo, los efectos de la ley de causa y efecto, no recae sobre aquellos que crean y ejecutan esas políticas esperpénticas, sino que se notan directamente en las costillas de aquellos que decidieron jugar a la democracia con estos truhanes.

Tu sagrada voluntad.






Dentro del proceso personal, del despertar de la conciencia, buscamos incansablemente, no solo la exposición de la verdad, sino también la solución al drama que acaba saliendo a la luz, tras esta revelación. Por mucho que persigamos el ideal de la verdad universal, esta se acaba transformando en leves destellos de múltiples hipótesis. No es tanto, dar con la verdad, como tomar nuestra conciencia recién despierta y hacerla participe y responsable, esto quiere decir, que nuestra conciencia toma la soberanía que le corresponde y hace de su voluntad un acto sagrado, un acto que ningún ente es capaz de doblegar, un acto consciente y responsable, divino. Se ha perseguido el concepto de la matrix y se ha buscado las causas de su mantenimiento, así como el método ideal para crear un plan de fuga, pero ninguno lo ha logrado, ya que si usamos toda la metodología que se ha ido filtrando a través de revelaciones, no conseguiremos más que mudarnos de celda, pero salir, nunca saldremos.

Tenemos que partir de la base, que esta pretendida matriz que nos mantiene presos a esta realidad, la construimos nosotros a través de distintos tipos de control mental, no se trata de desmontar el holograma, ya que ese holograma forma parte del universo, se trata de reducir los efectos hipnóticos que ejercen sobre nuestra mente estos elementos de control. Evitarlo pasa necesariamente por alejar la exposición. Alguien que tenga unos mínimos conocimientos de cómo funciona la hipnosis, sabrá reconocer como son las programaciones repetitivas a las que estamos expuestos, desde los distintos tipos de bajas frecuencias que recibimos y los medios audiovisuales, hasta las ondas de radio frecuencia y emisiones electro magnéticas. Un conjunto de tecnologías aplicadas a las ondas mentales que provocan que inconscientemente operemos según se espera de nosotros, indignados, coléricos, temerosos, expectantes, acomplejados y lo que es peor, esperanzados. Mientras hay esperanza, hay inacción, y nuestra voluntad se encuentra esperando el milagro, nos autoreprimimos y esperamos que mañana se produzca el cambio, pero evidentemente el cambio nunca llega. Es inútil poner fechas, por que significaría que seguiríamos inactivos, expectantes, esperando a la consecución de ese evento. Un claro ejemplo es la decepción acaecida en 2012, todos esperaban un cambio, pero esa esperanza no hace que se produzca ninguna acción que provoque ese cambio, es la voluntad de cambiar la que lo propicia, por tanto, para salir de la matriz de control mental y espiritual debemos apelar a nuestra voluntad, sin ella no hay acción, ni intención, por lo tanto seguiremos presos por propia convicción.  


La Necesidad de Necesidad.






La vida material esta llena de necesidades. Alimento, seguridad, techo, tierra, familia… Un amplio catalogo de necesidades “básicas” que necesitan ser cubiertas para arrancar mínimamente con cierta estabilidad en este sistema. Para cubrir tus necesidades básicas, debes tener un trabajo que te suponga una remuneración, lo suficientemente amplia, como para mantener eso que consideras básico cubierto. El sistema económico se quebraría si fueras una persona, que para ser feliz se conformara con mantener sus necesidades básicas cubiertas. Techo, alimento y abrigo, en realidad no necesitas mucho mas, puedes añadir alguna nota de confort o tecnología aplicada a tu hogar, pero no necesitas mucho más. Esto lo sabe perfectamente el sistema y aquellos que se nutren de él. La única forma de sostener un sistema injusto e insostenible, es inyectando necesidad. La necesidad crea una alarma en nuestros instintos más primarios de supervivencia, y no nos permitirá descansar hasta que esa necesidad sea cubierta, saciar esa ansia finalmente cuesta dinero, y esa necesidad una vez apagada, despierta en nosotros una sensación de vacío, que solo es posible llenar con otra necesidad.

Si nos fijamos en nuestro entorno, nuestro hogar, el de nuestros familiares y amigos, nos daremos cuenta que poseemos una infinidad de objetos que respondieron a una necesidad imperiosa, y que ahora acumulan polvo. El sistema esta diseñado para que el fruto de nuestro trabajo, sea inyectado de nuevo a ese sistema, creándonos necesidades, que necesitan imperiosamente ser cubiertas. Solo tienes que repasar todo los objetos que adquiriste hace un año y comprobar el uso que les das en la actualidad, seguramente mas de la mitad apenas tiene un uso continuado, y el resto, estas planteándote sustituirlo por un modelo actualizado. Al principio insertaron la obsolescencia programada, en el que se nos garantizaba unos años de funcionamiento pleno, tras nuestra adquisición y posteriormente una autodestrucción programada, renovaban obligatoriamente el consumo sin necesidad de multiplicar la necesidad, pero se dieron cuenta que si atacaban directamente a nuestra psique, se saltarían la ley de durabilidad mínima que estipula la industria.

La ilusión jerárquica de la Luz.







Partiremos desde la premisa, de la no existencia de ninguna jerarquía. No existen las jerarquías porque esto supone una violación de las leyes físicas, efectivamente son esas leyes que la física quántica ha descubierto recientemente y que el hermetismo guardo celosamente, pero que llevan ahí desde siempre. Las conciencias que habitan en las frecuencias mas altas de luz, no precisan ninguna jerarquía ya que esto supone poner a alguien por encima de alguien, lo cual contraviene todo tipo de estado superior de conciencia basada en el respeto y el amor al prójimo, por lo tanto, todo aquel que te hable de la jerarquía de la luz, o te engaña o tiene un interés oculto, alejado de cualquier intención positiva, ósea te esta adoctrinando.  Entonces si no existen las jerarquías, puedes pensar que el titulo induce a error, se puede dar el caso, pero veras como pronto lo comprendes todo. Como comienzo deberéis conocer mínimamente los principios de frecuencia y vibración que operan en el universo, supongo que la gran mayoría los conoce aunque sea mínimamente, estos se han extendido y se han popularizado lo suficiente como partir desde aquí. Una vez entendemos que todo vibra (o late) y que según esa vibración o latido, es emitido por el Ser encarnado, en la forma que sea, constantemente y por defecto. Todo esta en constante vibración, todo emite una pulsación y ese constante latir, puede ser medido, con lo cual, nos dará una frecuencia, que será mayor o menor según la longitud de onda que exista entre una pulsación y otra. Para que nos hagamos una idea, la tensión arterial se mide por la frecuencia del latido, entre las pulsaciones de las sistólicas y la diastolicas, también podemos tomar como ejemplo las pulsaciones telúricas de la tierra y como son recogidas como medidas de resonancia. El planeta también late, y sus pulsaciones son recogidas de dentro afuera y de fuera a dentro, creando una frecuencia de vibración medible por tanto el planeta en si es como si se tratase de un gigantesco corazón. Nosotros estamos unidos a ese latido planetario y copiamos esa resonancia, para emitirla al compás.

Una vida con Consciencia simulada.





Un Ser consciente es aquel que pone todos sus sentidos en una acción. Cuando acometemos acciones de forma automática y programada, actuamos con inconsciencia. Tener todos los sentidos puestos en nuestra acción es muy raro, eventualmente entramos y salimos de la consciencia a la hora de ejecutar ciertas acciones. Normalmente operamos de forma automática y rutinaria, realizamos acciones mecánicas y repetitivas, y nuestro nivel de consciencia habitualmente esta relajado, por lo que es nuestro inconsciente el que realiza la mayor parte de nuestras repetitivas y aburridas tareas. Somos seres altamente creativos, los cuales, somos capaces de crear a través de nuestra mente y manipular la materia hasta hacerla formar un modelo a escala de lo que partió de nuestro pensamiento. Nuestra creatividad es infinita y plastificamos a la perfección todo lo que realizamos conscientemente.

Es relativamente sencillo analizarnos y encontrar en nuestras rutinas momentos en los que operamos de forma robótica, tanto es así, que si hacemos memoria seremos incapaces de recordar que hicimos hace días o incluso apenas unas horas. Todos los momentos inconscientes son eliminados de nuestra memoria consciente, y para retomarlos hay que recurrir a nuestro inconsciente. Nuestra mente opera desde la base de la inconsciencia, allí se almacenan las rutinas y las tareas mecánicas, todo lo que es repetitivo y no requiere de una alta atención o de una concentración elevada. Cuando aprendemos algo nuevo, ponemos todos nuestros sentidos, toda nuestra atención, lo hacemos conscientemente, grabando en nuestra mente, todas y cada una de nuestras acciones, provocando que estas, queden grabadas a fuego. Posteriormente en nuestro periodo de sueño, estas nuevas tareas aprendidas, son repetidas cientos de veces en nuestro inconsciente, grabando de forma perpetua estas acciones. Posteriormente y tras un periodo de asimilación, podrás realizar esta nueva rutina prácticamente con los ojos cerrados sin llegar a equivocarte.

El control y la intervención etérica de los cuerpos sutiles.







Cuando se topa con la información que existe sobre las abducciones o las intervenciones extraterrestres sobre personas, finalmente les queda ese fenómeno como algo aislado, algo que vive una minoría, algo pintoresco que ver en un programa de misterio, que no te toca de cerca y que no se sufre en nuestras carnes, y por tanto, aparentemente no supone una amenaza. Estos secuestros “express”, en el que unos bajitos te llevan a rastras, te hacen multitud de pruebas “medicas” y te sueltan como si nada hubiera pasado, quedando todo, como un mal sueño o un recuerdo difuso, o con suerte, ni eso, pero al final queda, como algo testimonial que esta ahí, pero que nadie quiere saber mas de la cuenta, son hechos excesivamente traumáticos e injustos, como para mostrarnos mínimamente empáticos, y como en teoría no existen los extraterrestres, pues al final… Qui lo sa. Al final te quedas con la postura cómoda, de saber que por fortuna a ti no te pasa. Craso error, todos sufrimos algún tipo de abducción (si, has leído bien, todos), todos pasamos por el aro, todos hemos sido controlados, procesados y etiquetados de algún modo. Todo pastor conoce a su rebaño y tú no ibas a ser menos.

Otro tema que suele ser recurrente en estos casos, son los implantes. Todos los abducidos tienen implantados ciertos mecanismos de control, insertados bajo su piel, en distintas partes del cuerpo, principalmente la cabeza y extremidades. Al igual que tú, se lo haces a tu mascota, o los antropólogos lo hacen a los animales salvajes que estudian en sus entornos naturales. A nosotros también nos los ponen, ellos saben mejor que tú, quien eres y por donde pastas, les perteneces (o eso creen), son tus creadores y por tanto se creen en el derecho de aplicar toda su tecnología en tu control. Estas catalogado e inventariado, saben todo de ti y en cuanto cambie algo en ti, tus implantes harán que salten las alarmas y serás reconducido. Existen los implantes físicos, que habitualmente son puestos en los que sufren la abducción física, es decir, se llevan el paquete completo, les interesa su cuerpo y su alma, por lo tanto según su grado de interés, así será el tipo de abducción y el numero de implantes que tengas en tu cuerpo, así como diferentes sus funciones. Además de los implantes físicos los cuales portan una amplia minoría, están los implantes energéticos o también conocidos como etéricos, los cuales los portamos casi todos (99,9% de la población) estos implantes no son físicos, se colocan en los cuerpos energéticos y los tenemos absolutamente todos en un origen, posteriormente se pueden extirpar, si eres consciente de que los tienes y sabes como hacerlo o donde acudir.

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