Disposición al cambio.







Nuestro estilo de vida nos empuja a estancarnos en las rutinas y cuando nos enfrentamos a un mínimo cambio en estas, nos supone un auténtico quebradero mental y moral, nos venimos abajo y nos encontramos con una multitud de sentimientos encontrados. Estamos tan acomodados que al enfrentarnos a un sistema de crisis o cambio de paradigma obligatorio, nos derrumbamos y nos quedamos estáticos como un conejo ante los faros de un coche. Ese rechazo al cambio hace que las circunstancias que no controlamos acaben por atropellarnos, pero esto ocurre solo porque creemos que hay un orden que opera desde fuera y es superior a nuestro propio orden.

No solo nos supone un problema cambiar nuestra rutina, también nos plantea un drama cambiarnos a nosotros, nos quedamos dándole vueltas al coco pensando en el cómo o el por qué, sin llegar a ningún lado. Para el resto del mundo, somos algo que no somos, mostramos orgullosos esa pantalla de alta resolución, para esconder nuestras miserias, escondidos en la apariencia vivimos acomodados en un personaje que al final a la mínima zozobra no aguanta y se derrumba. Tememos el juicio al morir porque no somos capaces de juzgarnos en vida, la hipocresía nos delata y preferimos mirar el defecto ajeno que empezar a pulir los propios. Pero no es cuestión de ser perfectos, solo de ser mejores, conocernos un poco más y saber cuáles son nuestras posibles “taras”, pecados si eres religioso, errores si eres del lado de la razón.


Expira lo que sabes.






Muchos dentro de sus procesos de transformación de la conciencia, dudan del conocimiento que les llega, creen que canalizan o que son “inspirados”. Toda inspiración supone que algo externo entra en ti, te nutre y te permite o te ayuda a vivir, como pueda ser el oxígeno que constantemente inspiras, en cambio la expiración se relacionó convenientemente con el mal, la muerte, con el fin... algo malo que expulsas o un ciclo que termina. La expiración es en realidad sacar de dentro algo que tienes, y eso que tienes, no tiene que ser necesariamente malo. Sacar fuera eso que vive oculto en tu interior es precisamente lo que siempre te han hecho creer que era inspirado, cuando en realidad es todo lo contrario. Por lo tanto desde ahora yo planteo la duda ¿realmente somos inspirados? Yo creo sinceramente que no, eso es lo que nos quieren hacer creer con sus programaciones, que nuestras obras literarias, nuestra ingeniería, nuestro avance, es inspirado, y es en realidad obra y merito de unas “musas” que nos concedieron esos conocimientos.

Como siempre, dando valor a todo lo ajeno, restándole vida a lo que aporta nuestro saber interno. Todos los clásicos, la filosofía, el pensamiento o el humanismo, todo inspirado, guiones, novelas, miles de canciones, de poemas, todos inspirados... Entonces si todo es inspirado e inducido, para que seguir pensando ¿no? Somos tontos, cerebros planos, maquinas biológicas, que tienen que ser guiadas o inspiradas, para ser útiles y creativas, que deben esperar a que un operador externo expire su “duende” para que nosotros recibamos esa inspiración por obra y gracia de esas musas.

¿Hasta cuándo vamos a seguir comprando esto? Tan tontos somos para creernos inspirados por algo o alguien constantemente, es que nuestro cerebro solo ocupa espacio, o se limita a las funciones básicas. Nos quieren hacer creer que somos meros autómatas, constantemente se afanan en recordarnos lo poco que valemos y se apropian todos nuestros méritos. De hecho, cualquier idea que parte de nosotros, idea que puede elevar o cambiar  el  estado de conciencia del ser humano, acaba  retorcida y deformada en sus sucias zarpas. Mientras sigamos creyendo cualquier cosa, mientras pensemos que todo es canalizado, o inspirado por alguien o algo, seguiremos llamándonos tontos, incapaces, borregos, seres amorfos, que solo respiran, comen, cagan y copulan, sin alma, sin conciencia.


Disidencia y control de conciencias.







Quien más, quien menos ha seguido la información de diversos personajes que canalizaban información de diversos “seres” que deseaban mostrar o enseñar información “útil” para la evolución espiritual del Ser humano. Esto así a bote pronto suena ideal y si seguimos creyendo que todo el mundo es bueno, en los planos no físicos o incluso en otros planetas, vamos literalmente con la etiqueta de crédulo (por no decir tonto) en la frente. Muchos de nosotros ya sabemos lo que son las canalizaciones y lo que persiguen, como estas enferman las mentes de aquellos que las consumen y como consiguen crear capas de creencias en nuestra psique, capas que es muy difícil disolver y que constantemente aparecerán de forma recurrente ante cualquier mínimo despegue de esa doctrina. La meta final de estas informaciones es confundir y reintegrar al sistema a aquellos componentes que escapan de las redes de la doctrina religiosa, sea cual sea la que dejaron atrás. Al perder a un adoctrinado, se corre el riesgo de que tome el camino correcto y su vía dolorosa, acabe con final feliz. Para evitarlo se le bombardea con distintos tipos de doctrina, que según su paradigma, serán o bien obra de una raza extraterrestre “positiva” o bien de un “ser de luz”. Evidentemente ambas tesis son falsas y solo es una estratagema para evitar que seas libre pensante.

Esto es como hasta ahora estaban funcionando estos canales, estos trabajadores de la luz, que en su esfuerzo ignorante de contención de la conciencia humana, se prestaron a dar pábulo a estos entes. Ahora las tornas cambian y muchos despertaron de la mentira, y vieron como esos canales no llevaban más que aguas fecales. Muchos de estos trabajadores que operaban como desagües de sus informes contaminados, también despertaron, y se vieron en la obligación moral de apartarse o de denunciar el engaño, pero el sistema, es el sistema, y estos entes lo mantienen vivo a toda costa, ya que les va la vida en ello. Por eso dentro del “bando de la luz” se ha creado un pequeño grupo de disidentes, para focalizar la atención de la disidencia real. La disidencia que descubrió el pastel, que está desentrañando los engranajes del sistema, que está denunciando la esclavitud espiritual, que expone como la experiencia de aprendizaje espiritual no es más que una jaula con barrotes invisibles.


La Doctrina Positiva.






Puede llegar a ser confuso mezclar algo puramente negativo y programador como es la doctrina, con un elemento como “positivo” al lado, pero esa es precisamente su cualidad, para no ser detectada. Al ser una doctrina con un carácter “positivo” es mas fácilmente asumible y consumible. Estamos acostumbrados a distintos tipos de doctrina, desde que tenemos uso de razón somos adoctrinados y canalizados hacia unas tendencias, modos y costumbres considerados razonables y comunes, tanto con las leyes del hombre, tanto con las leyes de dios. Un Ser que vive programado bajo estas doctrinas morales y sociales es etiquetado por el resto como “Normal”, no portar este titulo nos supone la exclusión y el destierro, pensar y ver la realidad con ojos no normales, supone disgregarte de la manada y por lo tanto ser un antisistema. Un sistema que invita a que no pienses por ti mismo, no dudes y no crees, mas que en lo que esta permitido, esa es la norma, la ley, esa es la doctrina común, su doctrina.

Pero como sucede en todo sistema, siempre existe una disidencia, personas “normales” que un buen día dejan de serlo, y comienzan hacerse preguntas, comienzan a dudar de las buenas intenciones del adoctrinamiento que recibieron y hacen de esa búsqueda un modo de vida y una manera nueva de vivir y ver, que se sale de la norma. Cuando identificas estos programas que fueron insertados en tu mente, estos dejan de operar y el sistema reconoce perfectamente esas luces que se apagan, esas luces ya no operan para el sistema, ya no trabajan para esa dualidad del “bueno-malo” “feo-bonito” comienzan a saber, comienzan a aflorar internamente, y tras unos primeros impases de confusión, se percatan de que nada cuadra y nada tiene sentido, ya no son ganado bovino, dejan de emitir energía a una frecuencia definida, porque su mente encontró el error y lo subsano desde el corazón. Estos disidentes son una amenaza y todo sistema que ve peligrar su existencia, tratara de corregir y enmendar el error.

Obviando la razón Pura.






Somos mente, ante todo y sobre todo. Somos seres pensantes y como tal, todo lo mental es manipulable, la mente humana es plastilina en las manos de unos pocos, que juegan con ella, solo por puro egoísmo y llevan a la masa al culmen del despropósito. Hasta ahora los defensores del pensamiento y la razón pura obviaron el hecho de que todo lo que parte de nuestra mente es digno de ser obviado por pura lógica cartesiana, ya que todo lo razonable está sujeto a la inducción de la programación. Asumimos como propios, los dogmas de otros, creemos lo que vemos y creemos lo que oímos, por encima de cualquier otro sentido, si nuestra percepción es inducida al error, nuestra mente vive en el constante y perpetuo error. Es por ello que divagamos y diatribamos inconclusamente, debatimos y aseveramos energéticamente, departimos y repartimos a diestro y siniestro, de la forma más razonable posible, siempre que la lógica apostólica de la razón, nos encamine a instruirnos en la posibilidad del acierto fortuito.

El dogma del pensamiento es maquillado vistiéndose de lógica y razón, nuestra crítica es sumisa cuando se muestra un puzzle incompleto, pero razonablemente acabado y no nos fijamos en los fragmentos que faltan en la imagen, porque el sentido común dice que está razonablemente acabado. La intuición es matemáticamente inexacta ya que se mide a través de nuestro sentimiento, una forma inmedible e incalculable por lo tanto irrazonable. Es por esto que la lógica te arrastra al fango de la incredulidad y buscaras casi instintivamente el cálculo matemático que te de la solución a algo puramente sentimental, lo que da como resultado una ecuación fantasiosa y elucubrativa.

Implantes etéricos: Donde y como operan.






Vives en un entorno controlado. Quizás te cueste asumir que no eres libre, quizás aun pienses en políticos, espías o logias oscuras y ocultas como enemigo hostigador, si eres un poco más abierto de mente incluso admites una incursión extraterrestre, pero solo como algo puntual en la historia antigua, pero la realidad es mucho más fea, por desgracia. La pieza central de todo este enigma es la total ignorancia de lo que somos, podemos creer que somos humanos, o simples monos evolucionados, podemos interpretar o decodificar nuestro ADN, podremos albergar toda la tecnología posible, pero nada de eso nos dará la respuesta. Lo que provoca que la balanza este inclinada sobre uno de sus lados (el suyo), es el hecho que unos pocos saben lo que eres realmente y sacan todo el provecho de ello. Como saben, pueden y como pueden, actúan. Controlan tu mente, tu vida y tu muerte, controlan tus emociones, tus pensamientos, tus impulsos y tus instintos. Monitorean cada uno de tus pasos, te clasifican y te catalogan, sabes de donde viniste y que haces aquí, tienen las respuestas a esas preguntas que tu tardas toda una vida en tratar de rozar con tus dedos, pero cuando más cerca estas, más te aproximas al reinicio, al borrado, a la amnesia reencarnatoria.

Podrás conformarte y pensar que esto es un juego, que forma parte de la evolución, que todo son experiencias, que el mal es solo la sombra de nuestra propia luz, pero todo eso no excluirá que unos pocos estén sacando más fruto de ti, que tú mismo. Una vez entiendas que a pesar de todo lo que crees que sabes, no sabes nada, podrás empezar a plantearte de nuevo lo que realmente importa ¿Qué soy? Tras esto, llegan las dudas razonables, esas que son paridas desde una mente limitada en recursos ¿Por qué tanto esfuerzo en mantenernos ofuscados e ignorantes? Aquí es donde si profundizas lo suficiente acabas por toparte con los implantes. Tenemos un potencial increíble, eso es seguro, ¿Por qué sino emplear una ingente cantidad de tecnología y recursos para curarse en salud? Como ellos saben lo que eres, también saben de lo que eres capaz, si realmente supieses lo que eres y de lo que eres capaz, por eso su sistema de control no solo se sustenta en la mediocrización mental, el envenenamiento pasivo o la influencia de bajas frecuencias, además colocan dispositivos en ti que les permitan controlarte con solo pulsar una tecla, su miedo es literalmente mayor que el tuyo. No pienses que hay buenos o malos, todos están en el ajo y todos sacan  rédito de esto, si aún esperas que un pleyadiano te va a salvar o te va ayudar, si piensas que todo es una conspiración de un grupo concreto, te aconsejo que dejes de leer.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...