Predadores de Energía.







Existe un patrón común, existe una causa que produce un efecto, existe un motivo por el cual el mundo esta como esta y nuestra vida es como es, el motivo es la energía. Existen miles de formas de crear energía, todo el cosmos es pura energía, la electricidad y el magnetismo es lo que hace que todo funcione de algún modo, es esa pequeña forma invisible de partícula, que todos necesitan y todos acaban formando una razón de Ser.

La energía lo inunda todo, todo es de un modo u otro, energía, pero sin embargo la diferencia la marca principalmente el modo en que esta es extraída y usada. Nuestros cuerpos metabolizan la energía que ingerimos a través de los alimentos, la luz, el agua o el oxigeno. Todos estos ingredientes forman parte de un método natural para disolver la materia y transformarla en su esencia misma que es la energía, energía que es necesaria para que esa chispa de luz, que somos nosotros, continúe activa.

Todos los seres vivos consumimos la misma energía en un amplio glosario de formas distintas, sujetos a los distintos vehículos físicos que tenemos, pero aquí es dónde nacen las discrepancias, si el final es común a todos y solo cambian las formas, porque no modificar esos modos para obtener lo que necesitamos.


Sincronías Negativas y Borrado de Memoria.






No es nada nuevo que el principal problema que arrastramos, de entre todos los problemas que tenemos, es nuestra memoria. Vivimos y morimos en una total amnesia, no sabemos quiénes somos, no recordamos lo que soñamos, no sabemos nuestro origen, y con el tiempo nos olvidamos incluso de que vivimos. Muchos buscadores se habrán percatado, como algunos conocimientos se les escapan de forma selectiva e incluso cuando creian estar muy cerca de aclarar cualquier enigma, como el interés por ciertos temas o el impulso hacia la investigación muchas veces es mitigado y diluido, creando una especie de nebulosa mental, para posteriormente desaparecer. Es común incluso, que se produzcan falsas sincronías en las que se nos pone delante ciertas informaciones que para nada nos van a ayudar, son solo generadoras de creencias, textos confusos que requieren un sobre esfuerzo para su comprensión o simplemente nos aparecen informaciones escalonadas que lo único que nos hacen es desviarnos de nuestra intención.

Todos los días nuestra memoria es borrada de forma selectiva, hay conocimientos que no interesa que lleguen a ti, “alguien” que si sabe quien eres y que también sabe que poder tienes con la información adecuada, te la roba. Muchos de vosotros, tropieza sistemáticamente con desinformaciones que os anclan fuera de vuestro centro interior y permiten abrir vuestra mente a todo tipo de manipulaciones, muchas veces en forma de casualidades sincronizadas, que hacen que os tropecéis con lo incorrecto y lo toméis como una señal inequívoca del universo y no es así, y solo os dais cuenta, tras analizar los resultados.

Si aun no has superado el hecho de ver números por todas partes, es momento de que afrontes que al abrir tu percepción, también estas expuesto e indefenso ante sincronías negativas. Estas sincronías están diseñadas para que una concatenación de casualidades tenga como resultado un objetivo muy concreto, tu desconexión.


Extremofilos.





Un extremofilo según la ciencia, es un organismo vivo, el cual esta capacitado para vivir en ambientes extremos, en donde la vida teóricamente no es posible. Básicamente un extremofilo es un ser humano de hoy en día, en donde se le expone a condiciones de envenenamiento extremo y sobrevive, climas emocionales de toxicidad extrema y sobrevive, condiciones de precariedad social extrema y sobrevive, para el sistema somos como la mala hierba. Unos extremofilos que han de ser llevados al culmen de lo inviable para la vida y ver como nos adaptamos a estas condiciones, como si tal cosa. Para el sistema somo una plaga que no hay forma de erradicar, a pesar de quitarnos lo mas básico para vivir dignamente, no se sabe como, pero logramos adaptarnos y salir a flote.

Es cierto que hemos mermado nuestra capacidad de hacer saltar nuestros resortes de aguante mínimo con el paso del tiempo. La evidencia reside en que hace siglos por menos rodaron cabezas, y hoy, apenas elevamos la ceja ante cualquier injusticia, simplemente lo tomamos como una de tantas y seguimos nuestra procesión cansina hacia el activismo pasivo. Nos ponen constantemente a prueba y siempre superamos esos topes que incluso ese sistema pensaba que no toleraríamos. La era virtual ha permitido que la información nos inunde y a la vez nos paralice, nos proporciona lugares donde vociferar nuestra desidia (yo me incluyo aquí), el sistema recoge, recopila y archiva, y simplemente espera, observa, y aprieta un poco mas nuestras tuercas.

La Ecuación Emocional






La muerte es uno de los procesos que más dudas suscita, aun son muchos los interrogantes que se agolpan tras ese escueto instante en el que todo cambia y nosotros somos el protagonista y único actor de esta comedia. Tanto si ya tienes integrado cierto conocimiento, o si no lo tienes, a la hora de la verdad, lo que hará que el proceso sea correcto o incorrecto, es nuestro estado emocional. Antiguamente, lo que más se valoraba a la hora de morir, no era la cantidad de lujo que acompañaba al sepelio, cuál iba a ser tu epitafio o si el respeto que infundías era gradual a la cantidad de personas que lloraban sobre la caja. Lo importante y lo esencial siempre fue morir en paz. ¿Por qué? Muy sencillo, porque ese estado de paz, de emoción equilibrada, era esencial para tener la suficiente lucidez en el otro lado, ya que aquellos que hacían su tránsito de este modo, casi se aseguraban un lugar en el “cielo”.

Tras la muerte el mecanismo que va a graduar nuestra posibilidad de “elevar” nuestra conciencia, será nuestro estado emocional. Las emociones o los apegos asociados a emociones, jugaran en nuestra contra, ya que si no estamos preparados para soltar ciertos apegos o trascender ciertos estados emocionales, estaremos pidiendo a gritos volver a repetir este ciclo. En nuestro planeta contamos con una particularidad, y es que existe una inducción (provocación) a generar ciertas bandas de frecuencia vibracional concreta. Tenemos particularmente, el doble de esfuerzo, ya que hay unos intereses muy concretos que tratan de impedir que salgamos de esas bandas de frecuencia. Salir de esa banda que prácticamente obliga a reencarnar, pasa por llegar a nuestro proceso de muerte con los deberes hechos.

Las programaciones mentales arrastran al individuo a la condición de miedo y culpa, estos estados son los más pesados y complicados de trascender, en ellos se encierra gran parte de este mecanismo de trampa reencarnatoria. Otros factores no ligados a las emociones, son los conceptos que aprendemos durante nuestra vida, y que los asumimos del propio uso, como son la linealidad y la direccionalidad. Se nos ha programado a actuar de forma lineal y siempre en una dirección, para ir del punto A al punto C, hay que pasar por el punto B, esto se traduce en que si te dicen que ir hacia el túnel o la luz, es lo erróneo, colapsemos y pensemos que ya no hay sitio donde ir, que nos perderemos o que quedaremos atrapados por siempre en la nada.

Pensar que al morir hay que desplazarse alguna parte, hay que ir aquí, o allí, ya de por sí, es erróneo, ya que el sistema natural es mucho más sencillo y no necesita un GPS. Pensar en este pequeño proceso como algo complejo, que hay que saber dónde ir y con quien hablar, a quien hacer caso, pensar si ese es quien dice ser, o si en realidad, quizás es otra cosa, no nos ayuda tampoco. Las comeduras de coco, no son de alguien que afronta este pequeño transito con la mayor lucidez. Morir no es un trámite burocrático, no hay necesidad de preguntar a nadie, no es necesario tampoco que te guíen o te acompañen. Ten siempre presente, que todo lo que sea natural, será siempre sencillo, no necesitara conocimiento y seguro que ya lo sabes, no es algo que tengas que aprender o que alguien te tenga que enseñar.


EXPURGO.






Creo, y digo creo por formalismo protocolario, por que se, que en algún momento debemos empezar a hacer expurgo. Es momento de señalar y tirar a la basura todo ese conocimiento que no nos sirve para nada, nos crea programaciones o nos coarta como seres librepensantes y libresintientes. Es momento de empezar a deshacerse de todo, y todos aquellos que no buscan tu “despertar”, les importa un carajo tu conciencia y son simples discípulos del sistema, tratando de encerrarte a través de estos adalides de la conciencia, investigadores de la verdad o divulgadores del conocimiento, en cercados mucho mas difíciles de saltar, que del que huiste la primera vez.

Llego el momento de que todos paremos de buscar, que unifiquemos criterios y que todos aquellos que perseguimos una conciencia humana libre, responsable, adulta y soberana, una conciencia conectada a Dios, al planeta, a la naturaleza, y todo ello a nosotros, haciéndonos participes de la creación, sin intermediarios ni salvadores, solo conciencias adultas, libres y responsables trabajando al unisono por el bien común y el bien de todos los convecinos que habitan esta parcela del universo. Si la mayoría perseguimos esta meta, o metas muy similares ¿Qué nos lo impide? Por lo pronto, que esta especie de despertar, sea constantemente boicoteado por el sistema, creando apóstoles de la mentira y la desinformación que de la noche a la mañana son encumbrados y subidos a pedestales virtuales que copan los pensamientos y las creencias de la mayoría de nosotros.

Esos desinformadores tiene todo el apoyo del sistema y rápidamente se difunden como auténticos virus, entran en los medios mas visitados hasta controlarlos totalmente, o si hace falta los crea. No es raro darse cuenta como los desinformadores dan conferencias, tienen horas y horas de vídeo en la red soltando sus peroratas, publican libros como churros, que se venden de igual modo, para finalmente crear una legión de creyentes que jamas avanzaran hacia su propio despertar y jamas sabrán que es algo tan sencillo como saber reconocer su intuición.

Contrato con dios.







Tienes un contrato pendiente, tienes un contrato con dios, ese pacto es el que te mantiene aquí, no es algo escrito o quizá si, pero sabes qué lo hiciste, aun no siendo consciente, pactaste. Todo lo que ocurre aquí está pactado, sellado y firmado. Nuestra sociedad está sustentada en el pacto, acuerdos de compra, venta o arrendamiento, clausulas, vencimientos, anexos y normas, que apoyan y te recuerda tu compromiso a la hora de efectuar esa acción que pactaste y firmaste. El diabólico plan de mantenerte preso porque un pre-acuerdo te compromete a ir saldando todas esas deudas que en vida y sin posibilidad de recordar eso que contraes. Tus contratos se extienden mas allá, de lo que puedas imaginar, no solo te ata, una administración esclavista, un sistema bancario avaro o un jefe explotador, También hay entes por encima de estos que se aseguran de atesorar tu compromiso, sin importar como y que hagan para llevarlo a cabo.

Pactaste un compromiso con tus padres, ellos pactaron contigo tu educación, tu manutención y tu desarrollo, antes incluso de que tuvieras capacidad de decidir si contraías ese compromiso, después te relacionas con el resto pactando una y otra vez, contratas fidelidad, amistad y diversión en la adolescencia, más tarde firmas otro contrato con tu pareja y posteriormente con tus propios hijos. Todos estos contratos te atan, te vinculan a ellos y ellos a ti, pero estos son solo los que tú directa o indirectamente acabas por elegir. Incluso la rotura de un compromiso, supone la firma de un nuevo contrato, acuerdos de separación, o divorcio, separación de bienes, pactar los horarios de visita de tus hijos y después a lo mejor encuentras otra pareja y comienzas a formalizar nuevos contratos. Estos contratos comunes son los que atan tus emociones a personas, con lazos de amor o sangre, esos lazos emocionales son los llamados apegos, ya que todo está contratado, ese contrato imprime un carácter de propiedad a los sentimientos del otro, lo que conlleva una propiedad que sobrevive a la muerte y perdura vida tras vida.

Esto a groso modo, en vida, pues en la muerte y tras ella, sigues pactando y acordando con todo tipo de “seres” todo tipo de compromisos. Quizás harto de tu proceso aquí, decidiste contratar los servicios de un guía espiritual, además aun conservas vigente la primera copia del primer contrato con todos los compromisos que adquieres al encarnar en un planeta intervenido como este. Luego con el paso de las vidas y de las constantes reencarnaciones, creas afinidades, alianzas y enemigos, lo que le suma más y más clausulas a ese interminable contrato que te somete a una estancia asegurada aquí.

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